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¿Por qué hay pirómanos?

¿Qué son y qué les pasa a los pirómanos?

Los pirómanos sufren un transtorno del control de los impulsos que les lleva a una conducta repetitiva de provocar incendios, sin motivo aparente, por una atracción desmedida hacia el fuego. Es una enfermedad mental que, en sentido estricto, sólo la padece el 3 % de los que inician los fuegos deliberadamente (los cuales, mayormente, son provocados racionalmente por intereses sobre todo de índole económica).

La piromanía es un transtorno mental que requiere un tratamiento psicológico y psiquiátrico. Se caracteriza por:

  • La presencia de una conducta reiterada de prender fuego.
  • La fascinación en la contemplación de este fenómeno
  • El intenso interés por todos los elementos que le rodean
  • Un aumento de la tensión antes de producirlo y alivio emocional una vez realizado.

El perfil típico del pirómano es un varón joven, con una historia personal de frustraciones y desajustes emocionales, mal rendimiento escolar y profesional, y frecuentemente con otros trastornos psiquiátricos o defectos físicos. La conducta pirómana sirve como un alivio a situaciones de vacío existencial, aburrimiento, frustración, rabia o deseo de protagonismo y es frecuente el uso de alcohol u otros tóxicos que, con frecuencia, actúa como desencadenante del comportamiento alterado.

El pirómano no es un sociópata, no disfruta haciendo daño, si no que obtiene placer -casi del tipo sexual- al jugar con fuego y quemar cosas. De hecho, muchos pirómanos llegan a arrepentirse después, una vez pasado el placer, y llaman a las autoridades.

Los indicios de que una persona pueda ser pirómana suelen verse en la niñez. Estos niños, que suelen mostrar comportamientos poco sociales e introvertidos, destacan por jugar con fuego y prender cortinas o papeles. Cuando a una persona con este problema mental se le diagnostica, se la puede tratar con fármacos antidepresivos y de control de impulsos, seguimiento de una terapia psicológica y, en casos más extremos, internamiento en una institución psiquiátrica.

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